| Los ejercicios mentales podrían atrasar enfermedades del cerebro |
Los ejercicios mentales podrían atrasar enfermedades del cerebro
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Fuente : Clarín | Autor : Gabriel Giubellino | Fecha : 15/01/2007 |
Salud : Investigación en
los Estados Unidos
Los ejercicios mentales podrían atrasar enfermedades del cerebro
Serían factores importantes para prevenir el mal de Alzheimer, trastornos de la memoria o el deterioro
cognitivo. Se trata de técnicas de razonamiento, para memorizar y acelerar el
procesamiento mental.
Gabriel Giubellino
Aunque se use, el cerebro no se gasta. Por el contrario, es
un resguardo para retrasar su deterioro con el paso de los años. Así lo
demuestra el primer estudio multicéntrico durante
cinco años en más de 2.800 adultos sanos. Con diez sesiones de ejercicios para
aumentar la facultad de razonamiento, la memoria y la velocidad de los
procesos mentales, se previene el deterioro de la mente en la mediana y
tercera edad.
El estudio fue realizado en los Estados Unidos, por investigadores de la
Universidad del Estado de Pensilvania, entre otras
instituciones, y con el apoyo de los Institutos Nacionales de Salud.
Confirmaron que se puede fortalecer la mente de la misma forma como la
actividad física protege al resto de nuestro organismo.
"El entrenamiento cognitivo ya se ofrecía en algunas instituciones
argentinas a personas que superan los 50 años, y que empiezan a tener
olvidos significativos. El nuevo estudio viene a confirmar los beneficios de
esta gimnasia intelectual a largo plazo", opinó Ricardo Allegri, investigador del Conicet
en neurociencias.
En el experimento de los Estados Unidos, los adultos de más edad que realizaron
los ejercicios básicos, seguidos de sesiones posteriores, demostraron ser tres
veces más veloces que los que habían hecho nada más que las sesiones
iniciales en actividades de la vida cotidiana, como reaccionar ante una señal
de tránsito.
El estudio siguió de cerca a 2.802 adultos sanos de distintos estratos que
tenían un promedio de 73 años. Para llevarlo a cabo, los investigadores
dividieron a los voluntarios en cuatro grupos, incluido uno de control que no
recibió ningún entrenamiento. Un segundo grupo fue entrenado en técnicas de
razonamiento (por ejemplo, se les pedía que identificaran el patrón de la
secuencia "a, c, e, g, i" —es decir, letra por medio del
alfabeto).
A un tercer grupo se le enseñaron técnicas para la memoria, como recordar
listas de palabras y recurrir a visualizaciones y asociaciones como ayuda.
El cuarto grupo hizo ejercicios para acelerar el procesamiento mental, como por
ejemplo identificar un objeto que aparece brevemente en la pantalla de una
PC mientras se visualizan otras cosas.
Cada grupo recibió 10 sesiones de entrenamiento, de 1 hora 55 minutos de
duración cada una. Pero cada sesión presentaba, de forma progresiva, problemas
cada vez más complejos. En contraste con el grupo de control, los que habían
recibido entrenamiento para la memoria tuvieron 5 años después un rendimiento
un 75 por ciento mejor en ejercicios de memoria.
Los que habían sido entrenados en técnicas de razonamiento tuvieron un
rendimiento un 40 por ciento superior en las tareas de ese
área y los que habían sido entrenados en velocidad tuvieron un rendimiento un
300 por ciento mejor que el grupo de control.
"La gente cree que la educación es para la gente que ya está
educada", dijo al diario The
Washington Post Michael Marsiske, uno de los
investigadores y psicólogo de la Universidad de Florida en Gainesville.
"Este tipo de entrenamiento funciona independientemente de la escala de la
sociedad en que se encuentre uno".
Las edades de los participantes de este estudio oscilaron entre los 65 y los 90
años aunque Marsiske aclaró que estos hallazgos se
aplican a gente de 50 y pico o menos. La habilidad mental adquirida temprano en
la vida persiste en la tercera edad.
El estudio, publicado por la revista Journal
of the American
Medical Association, no indica que el
entrenamiento mental aleje de forma permanente el deterioro mental. Lo que hace
es atrasar enfermedades como el mal de Alzheimer u
otros trastornos de la memoria. Los voluntarios que habían recibido el entrenamiento
mostraron tener mayor confianza para resolver sus problemas cotidianos y esto
se notó más en el grupo que había sido focalizado en
razonamiento.
"Es una gran novedad. Es el primer estudio en el cual se evalúa los
beneficios del entrenamiento a largo plazo en la prevención de la declinación
cognitiva", dijo a Clarín el neurólogo Salvador Guinjoan,
de la Fundación para la Lucha contra las Enfermedades Neurológicas de la
Infancia (FLENI).
En tanto, Facundo Manes, director del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO)
y del Instituto de Neurociencias Fundación Favaloro,
comentó: "El trabajo demuestra que la estimulación cognitiva, aun
realizada por un período breve, impacta positivamente en las funciones
cognitivas a largo plazo. No es lo único para hacer. Hay también que controlar
periódicamente las habilidades mentales (a partir de los 50), no abusar del
alcohol y el tabaco, realizar actividad física, mantener una vida relajada que
permita disfrutar de las actividades de ocio y mantener una vida socialmente
activa".
La psicóloga Susana Aguas, especializada en gerontología social, manifestó:
"Es importantísimo que se sepa que todo lo que no se usa, se endurece. Es
como los músculos: la memoria no escapa a esa regla". Y el investigador Allegri agregó: "Nadie debería pensar que al
jubilarse, empieza un descanso intelectual".